· 32714 Suscriptores · 427 Usuarios Conectados
RSE
RSS
Búsqueda

Articulos

Think out of the box (“salirse del tiesto”)

Itziar Ortega - 22/09/2003
Secciones:

Management

Seguro que habéis visto la estupenda campaña de la ONCE en la que unos incautos componen “la canción del verano” y están convencidos de que se van a forrar. Tal es el impacto que han tenido los anuncios en cuestión, que las canciones “Yo te doy cremita” o “I have tortilla” se han convertido de hecho en auténticos bombazos y las letras circulan por todas partes.

Esta campaña es un magnífico ejemplo de pensamiento creativo. Nada de volver con el mismo discurso de siempre sobre el cupón y todo lo que puedes hacer si te toca. Mejor “salirse del tiesto” o utilizar el pensamiento lateral (lo que en inglés se denomina “think out of the box”) para transmitirnos su mensaje.

Ayer mientras veía el anuncio en cuestión se me ocurrió que podríamos aplicar ese mismo tipo de creatividad a la hora de plantearnos qué queremos que sean los entornos de trabajo en el futuro.

Estamos un poco hartos de escuchar lo de siempre, que los despachos son malos y el área abierta buena. Que debemos incluir áreas de descanso y lugares de comunicación informal. O sea, el mismo anuncio de siempre. Subámonos a la terraza. Agarremos la guitarra y pensemos en la canción del verano. Perdón, en la oficina del futuro. ¿Cómo queremos que suene?

Para empezar se acabó el hablar de “oficinas”. La definición de “oficina” según la Real Academia es la siguiente: Local donde se hace, ordena o trabaja algo; Departamento donde trabajan los empleados públicos o particulares; Laboratorio de farmacia; Piezas bajas de las casas que servían para ciertos menesteres domésticos.

A mí no me cabe ninguna de estas definiciones en los espacios de trabajo del futuro. Ahí no “ se hace” ni “se ordena” y se puede “trabajar” en cualquier sitio. Los “empleados” dejarán de serlo para convertirse en colaboradores. Y a no ser que trabajemos en una farmacia o nos dediquemos a los “menesteres domésticos” me parece que necesitaremos buscar un nombre nuevo.

En el futuro, en lugar de oficinas hablaremos de centros y unidades de servicio, estaciones, muelles y puertos. El entorno de trabajo tendrá que ver con el nodo de una red en el que los colaboradores se conectan virtualmente o acuden físicamente a depositar “su mercancía” elaborada y a repostar información y conocimientos.

El concepto de “teletrabajador” dejará de tener sentido como figura diferenciada puesto que todos seremos teletrabajadores en cierta medida, ya que cada vez más los trabajos serán “remotos” (microempresas trabajando para grandes corporaciones, freelances colaborando en proyectos diferentes con equipos variables).

El precio del suelo seguirá subiendo por lo que las empresas recurrirán cada vez más al alquiler de centros de servicio dispersos que funcionen como espacios de apoyo eventual y se conecten con una sede corporativa más pequeña y diferente en orientación de las actuales.

Los centros de servicio tendrán espacios de reunión, trabajo en equipo, formación y trabajo individual eventual, asistidos por una potente infraestructura tecnológica. Además contarán con apoyo de personal técnico, administrativo y hasta de relaciones públicas o psicólogos. Podrán estar situados tanto en núcleos urbanos como en pequeñas poblaciones. Estas últimas localizaciones tendrán cada vez mayor importancia y servirán como motor de desarrollo regional, ya que alrededor de estos centros se irá generando una infraestructura de servicios hoteleros, residenciales, deportivos y tecnológicos.

Por lo que se refiere a las sedes corporativas, éstas se parecerán cada vez más a los colegios profesionales como centros de información, formación y actividades “extra curriculares”. La sede tipo campus irá ganando terreno. Aunque probablemente serán campus de uso compartido por varias corporaciones, con espacios y servicios alquilables por micro periodos de tiempo.

Una organización no será más que una red virtual de profesionales que aportan sus conocimientos cuando se necesitan, allí donde se necesitan. A nadie se le pagará por “estar” sino por “hacer. El directivo sin despacho empezará a ser una realidad muy pronto.

De hecho en pocos años esta discusión sobre despachos sí o despachos no, producirá risa ya que nadie tendrá “derecho “ a un espacio propietario. El profesional (independientemente de su categoría o función) ocupará lugares eventuales y cambiará de espacio una decena de veces a lo largo de una sola jornada laboral. La media actual ya es de 4-6 cambios, con lo que la decena se alcanzará muy pronto.

Los cambios de escenario serán la piedra fundamental alrededor de la cual se diseñen los nuevos espacios. De la misma forma que un puerto, los centros de trabajo serán espacios logísticos que tendrán muelles de carga - descarga, hangares, centros de reparación, espacios administrativos y almacenes. La accesibilidad y la infraestructura de comunicaciones (real y virtual) serán determinantes a la hora de valorar un espacio.

Conceptos como la densidad o los metros cuadrados por trabajador dejarán de tener sentido. En su lugar hablaremos de disponibilidad (24 horas al día 7 días a la semana), capacidad de servicio (personas atendidas real y virtualmente) y capacidad tecnológica (la seguridad y la flexibilidad como conceptos clave).

Es probable que la variedad de espacios laborales sea mucho mayor que la actual. Cabrán todo tipo de matices y habrá centros que se especialicen en un determinado tipo de profesional, incluso en un determinado tipo de función o rango demográfico. Habrá espacios que potencien la creatividad o la solución de problemas; estarán los que se especialicen en evitar el estrés y hasta aquellos en los que el predominio será de seniors o de profesionales del sexo femenino.

En cualquier caso el futuro del entorno de trabajo pasa por una gran renovación que no ha hecho más que vislumbrarse y a la que muchas organizaciones todavía se resisten. Las empresas, los arquitectos, los diseñadores y hasta la administración pública deberán “subirse a la terraza” e intentar componer una nueva forma de entender el espacio de trabajo. Que lo del cupón y el despacho nos lo sabemos de memoria!.

EL FUTURO ESPACIO DE TRABAJO

1. El concepto de “oficina” se irá desvirtuando hasta desaparecer. En su lugar aparecerán nuevos términos como los muelles, centros de servicio, espacios virtuales, etc.

2. Las sedes corporativas disminuirán en tamaño e irá ganando terreno el modelo “campus” compartido.

3. Los centros de servicio serán motor de desarrollo regional y podrán localizarse en entornos no urbanos.

4. La disponibilidad 24 horas al día, 7 días a la semana será clave del éxito. Lo mismo que la infraestructura tecnológica.

5. Nadie será propietario de un espacio y los cambios de escenario serán mucho más frecuentes.

6. Crecerá la variedad de espacios y centros de trabajo atendiendo a distintos tipos de empresas e incluso rangos demográficos.

7. Aumentará el interés por valores intangibles o “blandos” como la socialización, la psicoergonomía o la sostenibilidad referida a los entornos de trabajo.

8. El cambio afectará a todo tipo de organizaciones (públicas y privadas), siendo facilitado tanto por los avances tecnológicos como por las variaciones del ciclo económico.

Comentarios

Añadir comentarios en este artículo.
Para participar en los comentarios deber logearse o crearse una cuenta de usuario.
Login
email
clave
Grupo RHM de Comunicación
rrhhmagazine.com - Recursos Humanos
canalrrhh.com - Videos de RRHH
postgradum.com - Masters RRHH
empresaformacion.com - Formación Subvencionada
guiarrhh.com - Directorio RRHH
red social latina - Redes Sociales RRHH
Grupo RHM
evaluacionesrh.com - Software RRHH
quienesquienrh.com - Directores de RRHH
RaúlPírizWordpress.com - Blog Recursos Humanos
rhmediciones.com - Libros Recursos Humanos
red social española - Redes Sociales RRHH
Quiénes somosColaboradoresQué ofrecemosAviso LegalContactar
©Copyright rrhhMagazine Atención al cliente: Tfno.: 902 366 132 • Lunes a Viernes de 8 a 15h.