· 32691 Suscriptores · 626 Usuarios Conectados
RSE
RSS
Búsqueda

Articulos

"¿Lejano Oriente?"

Valentin Colomer - 12/01/2007
Secciones:

Psicología

,

Management

Quisiera compartir con ustedes la profunda impresión que tanto a mi esposa como a mí nos causó nuestro viaje por Asia en el verano de 2004, visitando en esa ocasión India y China.

Concretamente en China, nos recibió una muchacha menuda, inquieta, atenta y con un cierto aire de ratoncito de biblioteca gracias a sus gafas, las cuales le pesaban tanto a su menuda nariz que prefería andar sin ellas. Ella es “Julieta” (nombre escogido en su periodo de estudiante de español por ser más fácil de pronunciar al no llevar ‘erre’).

A lo largo del viaje, nuestra Julieta nos va contando que no es guía profesional, sino que es profesora de literatura española en la Universidad de Pekín: un conocido suyo la convenció para que, en lugar de aprovechar el verano para preparar su tesina doctoral, hiciera prácticas de español con unos grupos de turistas españoles que iban a visitar China.

De dicho viaje, nos quedó una entrañable amistad que renovamos el verano pasado con la estancia en Madrid de nuestra Julieta por un curso de verano para profesores de literatura y lengua españolas becado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, iniciativa que desde aquí quiero aprovechar para elogiar.

Este año nos escribió contándonos que había conseguido aprobar su tesina con una nota de sobresaliente a pesar de las habituales reuniones del claustro de profesores durante el fin de semana y de que había decidido aceptar la colaboración, voluntaria y desinteresada, para dar clases de español en una academia privada de Pekín los domingos por la tarde, por lo que iba un poco cansada.

En China únicamente un 7% de los estudiantes que solicitan el acceso a la universidad son aceptados y automáticamente el estado les asigna, en función de la evaluación de sus capacidades y méritos, el puesto de trabajo que desarrollarán por el resto de su vida. Dentro de este panorama, los profesores universitarios son ‘cuasi’ idolatrados y ganan un salario muy superior a la media de los trabajadores, por ello sólo los mejores y más brillantes estudiantes son escogidos para ser en el futuro profesores universitarios.

Evidentemente todo esto está muy lejano a todo el estilo de vida occidental y dentro del mismo, como no, se encuentra España, que en los últimos años ha experimentado una evolución sin igual y se encuentra cada vez más cerca de los antes lejanos y admirados modelos de vida europeo y norteamericano.

Y esto me lleva a contar la siguiente experiencia, íntimamente ligada a la anterior:

Recientemente, en la sede de Madrid, hemos decidido emprender con el nuevo curso lectivo 2006/2007 un ambicioso proyecto de cooperación con dos de las más prestigiosas universidades públicas de la comunidad.

En dicho programa de colaboración para prácticas laborales remuneradas hemos otorgado tres becas para estudiantes de los últimos cursos de las carreras de Relaciones Laborales y Ciencias del Trabajo. Dicho programa contempla la posibilidad de que los alumnos compatibilicen su horario lectivo y los periodos de exámenes con la inserción laboral, de manera que a lo largo del curso puedan asistir normalmente a las actividades docentes y preparar adecuadamente sus exámenes, para que al finalizar el curso, puedan incorporarse dentro de nuestro departamento de Consultoría.

Hasta aquí todo parece perfecto e interesante para todas las partes: ilusionados emprendemos el proyecto y nos ponemos en contacto con los respectivos COIES de las Universidades en cuestión, rellenando la documentación oportuna y planteando las características de nuestra oferta.

La primera sorpresa aparece cuando una de las dos universidades nos comunica que, después de todos los trámites, “no disponemos de candidatos”. Afortunadamente, por parte de la segunda universidad, nos corresponden con bastante celeridad haciéndonos llegar un centenar de curriculum.

Acto seguido nos ponemos manos a la obra y empezamos a contactar esperanzados con los estudiantes, lejos de imaginar la segunda sorpresa que nos esperaba: de los cien posibles candidatos nos acabamos quedando con unos 27. ¿Qué ha sucedido con el resto?

Unos cuantos están ya trabajando en diferentes actividades relacionadas o no (la mayoría) con sus estudios; otros resultan tener los datos desactualizados y ya han finalizado la carrera, y el resto simplemente, aun a pesar de estar inscritos en la bolsa de trabajo para prácticas, no muestran el más mínimo interés en las mismas…

Sin desanimarnos, concertamos cita con el grupo que sí han mostrado interés en mantener una entrevista: les contamos sucintamente la oferta, les damos nuestro domicilio, les indicamos cómo llegar y nos ajustamos a sus disponibilidades horarias para quedar.

Nuestra tercera sorpresa está a punto de producirse: únicamente acuden a la cita 16 de los 27 citados. Los otros once simplemente han decidido no venir, sin tan siquiera llamarnos para cancelar la cita.

Afortunadamente al final hemos conseguido llegar a cubrir esas tres plazas con sendos candidatos, que creemos firmemente, que presentan excelentes condiciones.

Todo lo que he contado a más de uno le sonará a historia bastante conocida y repetida, por lo que seguramente encontrará un punto de candidez en nuestras ‘sorpresas’. Lejos de negarlo, lo asumo plenamente y sin acritud. No obstante, y sin intentar caer en el pesimismo, me han dado motivos para reflexionar.

Aunque la situación de las condiciones laborales, de libertades y Derechos Humanos básicos es tremenda en China, no puedo dejar de pensar en la radical diferencia en la forma de enfocar el paso de los estudiantes universitarios a la vida laboral en los dos casos.

En nuestro país, gracias a los avances mencionados, gozamos de un nivel de vida y unas condiciones del mercado laboral inimaginables por parte de nuestros pluriempleados padres y abuelos –ahora ya jubilados-. Aún así en el camino de esta evolución, en la que hemos ganado en muchas áreas, en otras hemos perdido y estamos perdiendo elementos importantes para todos: el valor de un buen trabajo, la importancia crucial de complementar unos conocimientos teóricos con una experiencia práctica, la humildad y el ansia de aprender, etc.

En estos pensamientos ando cuando los medios de comunicación nos anuncian varios tristes episodios de violencia en las aulas y de agresiones a docentes.

Por todo ello creo que nuestros hijos nos están acercando cada día un poquito más a Norteamérica y alejando un poquito más del “lejano oriente”. Nos alejan de la época de nuestros pensionistas, en la que teníamos valores y estilos de vida mucho más cercanos, a pesar de unos regimenes políticos a ambos lados que intentaban alejarnos aún más.

Mi esperanza es que en algún punto consigamos renunciar a “alejarnos” de ese oriente, con su enorme carga de sabiduría, de valores culturales e inteligencia emocional, los cuales son a veces despreciados o al menos ignorados a favor de otros valores provenientes del oeste, mucho menos profundos, elaborados y respetuosos con el medio ambiente.

Aunque en ese lapso a lo mejor no hace falta que hagamos ese esfuerzo porque sea oriente el que se acerque a toda velocidad a nuestro oeste.

Comentarios

Añadir comentarios en este artículo.
Para participar en los comentarios deber logearse o crearse una cuenta de usuario.
Login
email
clave
Grupo RHM de Comunicación
rrhhmagazine.com - Recursos Humanos
canalrrhh.com - Videos de RRHH
postgradum.com - Masters RRHH
empresaformacion.com - Formación Subvencionada
guiarrhh.com - Directorio RRHH
red social latina - Redes Sociales RRHH
Grupo RHM
evaluacionesrh.com - Software RRHH
quienesquienrh.com - Directores de RRHH
RaúlPírizWordpress.com - Blog Recursos Humanos
rhmediciones.com - Libros Recursos Humanos
red social española - Redes Sociales RRHH
Quiénes somosColaboradoresQué ofrecemosAviso LegalContactar
©Copyright rrhhMagazine Atención al cliente: Tfno.: 902 366 132 • Lunes a Viernes de 8 a 15h.