Los estudios recién publicados por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) indican que los regímenes de incentivos económicos que animan a las empresas a invertir en prevención de riesgos constituyen una opción rentable para las administraciones que procuran recortar las cifras de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
Numerosos estados miembros de la UE ofrecen ya diversos tipos de retribución financiera a las empresas que invierten en mantener la seguridad de sus empleados. Tales recompensas van desde primas de seguro más bajas, a subsidios y otras ayudas públicas, pasando por exenciones fiscales y condiciones preferenciales para la obtención de créditos bancarios para las empresas que mejor se comportan en este ámbito.
Tres de los 14 estudios prácticos destacados en el proyecto proporcionan datos suficientes para realizar un análisis de costes y beneficios. Los tres arrojan un coeficiente de rentabilidad positivo, que oscila entre 1,01 y 4,81 euros de rendimiento por cada euro invertido. Los criterios cuantitativos cubren tasas de accidente, bajas por enfermedad y mejora general de las condiciones de trabajo.