CONTRA LAS CUERDAS

Qué duda cabe de que el conflicto es algo inherente a la condición humana.
Se producen conflictos dentro y entre los diferentes ámbitos de nuestras vidas: individuos, grupos, instituciones, comunidades, países,etc.

La resolución de los conflictos se refiere tanto a la superación de los obstáculos que se presentan, como a los procesos que implican los caminos que conducen a la satisfacción de las necesidades: los acuerdos y desacuerdos, los encuentros y desencuentros, las tareas complementarias, las diferencias y los juegos de poder, las coincidencias y los objetivos en común, etc...
Si bien importa el logro de los acuerdos, también importa el protagonismo de las partes, y el logro de un aprendizaje más profundo que es el que hace que las partes obtengan recursos para aprender a resolver conflictos (deutero-aprendizaje). Senge definía el modelo de organización ideal, la 'learning organization' como un grupo de personas que se necesitan las unas a las otras para poder conseguir algo, y que con el paso del tiempo van ampliando su capacidad de conseguir lo que realmente quieren conseguir.

Pero, ¿cómo se genera y se resuelve un conflicto?
Según Whitehead, el conflicto es un signo de que existen verdades más amplias y perspectivas más bellas. Ello viene a significar que en todo proceso de negociación, no sólo va a ser importante lo que objetivamente se dice si no lo que realmente significa para dichos interlocutores.
Watzlawick, Bavelas y Jackson citan los siguientes axiomas de la comunicación que van a estar presentes en toda negociación de conflictos:

1º Es imposible no comunicar.
Toda conducta en una situación de interacción tiene un valor de mensaje, es decir, es comunicación, lo cual significa que por mucho que uno lo intente, no puede dejar de comunicar. Cualquier comunicación implica un compromiso y define el modo en que el emisor concibe su relación con el receptor.

2º Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional, tales que el segundo clasifica al primero y es, por ende, una metacomunicación.
Toda comunicación implica un compromiso y por ende, define una relación.
Una comunicación no sólo transmite información sino que al mismo tiempo, impone conductas. Estas dos operaciones se conocen como los aspectos referenciales y connotativos de toda comunicación.
El aspecto referencial de un mensaje transmite información, por ende en la comunicación humana es sinónimo de contenido del mensaje.
El aspecto connotativo se refiere a qué tipo de mensaje debe entenderse que es, y por ende, en última instancia, la relación entre los comunicantes.
El aspecto referencial transmite datos de la comunicación y el connotativo dice cómo debe entenderse la misma. La relación puede expresarse en forma verbal, gritando o sonriendo, y puede entenderse claramente a partir del contexto en que tiene lugar.
La capacidad para metacomunicarse en forma adecuada constituye no sólo condición sine qua non de la comunicación eficaz, sino que también está íntimamente vinculada con el complejo problema concerniente a la percepción de uno mismo y del otro.

3º La naturaleza de una relación depende de la puntuación de las secuencias de comunicación entre los comunicantes.
La puntuación organiza los hechos de la conducta. La falta de acuerdo con respecto a la manera de puntuar la secuencia de los hechos es la causa de incontables conflictos en las relaciones.

4º Los seres humanos se comunican tanto analógica como digitalmente.
La comunicación analógica es toda comunicación no verbal, incluyendo la postura, los gestos, las expresiones faciales, el tono de voz, la secuencia, el ritmo y la cadencia de las palabras.
Los seres humanos se comunican tanto digital como analógicamente.
El lenguaje digital cuenta con una sintaxis lógica sumamente compleja y poderosa, pero carece de una semántica adecuada en el campo de la relación, mientras que el lenguaje analógico posee la semántica pero no una sintaxis adecuada para la definición inequívoca de la naturaleza de las relaciones.

5º Todos los cambios comunicacionales son simétricos o complementarios, según estén basados en la igualdad o en la diferencia.
En una relación complementaria un participante ocupa la posición superior o primaria mientras el otro ocupa la posición correspondiente inferior o secundaria.
La resolución final del conflicto, según dichos autores, vendría por una ampliación del sistema de comunicación que hasta el momento se venía siguiendo para provocar un CAMBIO CUALITATIVO (cambio 2), en vez de seguir en la misma dinámica, seguida hasta el momento, intentando incrementar cada parte los argumentos de su lado (cambio cuantitativo o 'cambio 1').

Valentí colomer

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