En el Outsourcing, igual que en
la vida diaria, la confianza es un
punto vital.
Hay muchos factores
determinantes a la hora de
decidir externalizar una función
de nuestra empresa, y a la hora
de seleccionar el proveedor con el
que iniciaremos el proceso.
Y, sin duda, la confianza es una
de los más importantes. Además,
confianza en varios sentidos;
confianza en que externalizar
esa función nos aportará valor
añadido, confianza en que nos
aportará ventajas competitivas,
confianza en que es la mejor
opción y, sobre todo, confianza en
el proveedor elegido.
Cuando se opta por externalizar
una función que tradicionalmente
se ha realizado en el seno de la
organización, generalmente es
debido a la coincidencia de varios
factores que hacen posible esta
decisión.
En primer lugar existe un motivo
de carácter, podríamos decir,
operativo, es decir, para mejorar
procesos, obtener resultados,
etc.…
En segundo lugar se tiene que dar
el caso de que el responsable/s de
dicha función esté dispuesto a dar
ese paso, si está convencido de
que es la mejor opción, tiene que
presentar el proyecto a dirección
con el fin de convencerles
argumentando el porqué de ese
camino.
En muchas ocasiones ese
argumento definitivo tiene que ver
con la reducción de costes, aunque
hay muchos otros igualmente
válidos, este en concreto suele
gustar a los jefes.
Sin duda, el responsable tiene que
tener la confianza en el éxito del
proyecto y en el proveedor y, debe
transmitir esa confianza, aparte
de a dirección, a todos los que se
verán envueltos y formarán parte
del mismo.
Si nos paramos a pensar, nos
damos cuenta que, desde hace
mucho tiempo, hay funciones que
se externalizan en el 99% de las
organizaciones cuando podrían
ser perfectamente llevadas a cabo
por nuestro propio personal. Es,
por ejemplo, el caso de la limpieza,
¿verdad que pocas empresas tienen
personal en plantilla con el único fin
de limpiar las oficinas?, estoy de
acuerdo en que no es un ejemplo
que vaya a convencer a casi nadie,
ya que no es una tarea que requiera
una alta especialización, pero si
pasamos al tema de la seguridad la
cosa cambia.
Un gran número de organizaciones
externalizan la seguridad de sus
instalaciones, subcontratando
sistemas de vigilancia y confiando
en guardas jurados que pertenecen
a otras empresas que no son la
nuestra.
Y estamos seguros que van a realizar
su tarea mejor que si lo hiciéramos
nosotros mismos.
Y nadie negará que esta si es una
función importante.
Lo que ocurre es que esta es una
práctica extendida y pocos se
plantean la desconfianza con las
empresas de seguridad.
Otro ejemplo que podríamos poner
es el de la comunicación externa o
publicidad,
¿Cuántas empresas tienen
departamentos de comunicación que
realicen íntegramente las funciones
de comunicación al exterior?
¿Hacemos nosotros nuestros propios
anuncios?
¿Editamos nosotros nuestras propias
revistas corporativas o newsletters?
¿Diseñamos nosotros mismos
nuestra propia imagen corporativa?,
la verdad es que también en el 99%
de los casos confiamos estas tareas
a terceros, a empresas en las cuales
estamos seguros que lo harán mejor
que nosotros mismos. Y nadie negará
tampoco que la imagen que da
nuestra organización al exterior es
una de los puntos clave para el éxito
de la mayoría de empresas.
Y ya centrándonos en el caso de la
externalización de procesos de RR.HH.
y nómina, la cosa no tendría que ser
muy diferente, de hecho cada vez lo
es menos. Todos los datos que nos
aportan las grandes consultoras
indican que el outsourcing de
estos procesos ha aumentado y
está previsto que continúe por esa
línea.
Está claro que más allá de la
confianza que se ha de tener en
el proveedor, en cuanto a que es
capaz de realizar las funciones que le
confiamos, en este caso en concreto
y debido a que va a disponer de datos
sumamente confidenciales, como
son datos de carácter personal,
considerados de alta confidencialidad
por la LOPD, hemos de confiar en
que llevará a cabo su tarea con la
responsabilidad necesaria que la
situación requiere.
Por lo tanto, un buen proveedor de
Outsourcing, a parte de; profesionalidad,
experiencia, especialización, nivel de
servicio, y otras tantas cualidades,
por encima de todo, debe transmitir a
sus clientes Confianza.
Oscar Roda
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