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¿Qué está ocurriendo en la empresa en materia de Conciliación?Por: Redacción de easylife.
Las empresas más evolucionadas en cuanto a su modelo de Gestión de Recursos Humanos están empezando a adoptar medidas de Flexibilidad de sus condiciones de trabajo, así como medidas para favorecer la Conciliación Vida Personal y Vida Profesional de sus empleados.
La adopción de este tipo de medidas es un factor estratégico para asegurar su posicionamiento como ‘Empleador Preferido’ en su sector de actividad, es decir, atraer y retener a las personas clave para su negocio y garantizar su compromiso. Además, el compromiso de una empresa con sus empleados forma parte de su Responsabilidad Social Corporativa y del modo en que es percibida por la sociedad.
Las empresas necesitan una comprensión profunda de los cambios de la sociedad y de la forma en que estos las afectan. Deben anticiparse de modo proactivo a estos cambios.
En este contexto, la gestión de Recursos Humanos, cobra un papel estratégico, de integración, facilitación e inspiración. Y ha de ponerse al servicio del negocio y del empleado.
El mercado laboral evoluciona y continuará haciéndolo en los próximos años. En este contexto, retener y atraer a los empleados y ser identificada como empresa de elección dentro de su sector de actividad, es uno de los objetivos estratégicos en las empresas de referencia en lo que se refiere a su Gestión de Recursos Humanos.
Cambian los valores de los empleados y, por tanto los aspectos que influyen en el grado en que una empresa les resulta atractiva cuando buscan trabajo. Pero sobre todo, cambian los factores que influyen en la satisfacción laboral una vez incorporados.
Cambia el significado que los empleados tienen para las empresas. En la era de la calidad consolidada y la tecnología, las empresas apenas se diferencian por estos factores…son las personas las que marcan la diferencia. El tipo de relación entre empresa y empleados, evoluciona
del tradicional modelo de intercambio mercantil, cuantificado en un salario, a un modelo de apoyo y compromiso mutuos. Es la empresa la que debe dar el primer paso en este sentido.
Ofrecer fórmulas innovadoras y adaptadas para flexibilizar sus condiciones de trabajo y apoyar la conciliación entre vida personal y profesional: son algunos de los factores clave a la hora de ser valoradas por los empleados actuales o potenciales
Factores de tipo económico y social, externos a la empresa, están afectando a las personas y a la importancia que el trabajo ocupa en su vida, así como a la valoración que hacen de su tiempo y de la flexibilidad. Entre estos factores destacan:
La definitiva incorporación de la mujer al mercado de trabajo, el encarecimiento de la vivienda y la necesidad de aportar dos salarios a la economía familiar, junto al propio el interés por la carrera profesional y el desarrollo personal.
El tejido empresarial se centra en pocas ciudades españolas. En España las grandes empresas y el séquito de empresas de servicios y auxiliares se concentran en apenas cuatro o cinco grandes ciudades, especialmente en Madrid y Barcelona. La vivienda es más cara y está cada vez más lejos. Los desplazamientos toman más tiempo.
Largas jornadas laborales. Si contamos el tiempo entre el inicio y el final de la jornada laboral y los desplazamientos relacionados con el trabajo, España es uno de los países europeos en que más tiempo se dedica al tramo profesional del día. Un tiempo de comida en general más amplio y más tarde que el europeo, desplazamientos largos y lentos en las grandes ciudades y cierta cultura de “mérito” por alargar el tiempo de trabajo se unen en este factor.
Deficiente desarrollo de los servicios y ayudas sociales. Niños y mayores dependen de la familia, que recibe escasa ayuda del estado. El impacto económico recae en la familia.
Crece el número de familias monoparentales y de personas que viven solas, lo que hace imposible el llamado “reparto de funciones”.
Estos factores afectan a la calidad de vida de las personas. Pero además, formar y sacar adelante una familia es más difícil y costoso en España que en cualquier otro país europeo. Estas dificultades se reflejan en la baja tasa de natalidad.
