Se cumple una semana desde que comenzó el último mes de trabajo para los 300 trabajadores. Ahora, la lista negra ha dejado de ser un simple documento para convertirse en 300 rostros con nombres y apellidos. Aquí, sólo algunos de ellos...
Yolanda lleva 17 años trabajando como auxiliar de administración, y desde hace tres, decidieron que era apta para desempeñar un puesto superior. A pesar de aumentar su "carga de trabajo", su nómina se mantuvo y decidió denunciar al Ayuntamiento sin que por ahora se haya resuelto en los juzgados. Pero la vida de Yolanda no ha sido fácil. Divorciada y con un hijo de 9 años, intenta poner fin a unos años duros, ya que "hace dos, tuve que poner una denuncia por violencia de género. Así que todo mi sueldo va para mi niño y para pagar todos los juicios", apunta la aún empleada, quien denuncia que "aquí no se ha tenido en cuenta nada, ahora mismo estoy destrozada".
Juan Pedro tampoco asimila que tras 14 años de trabajo, le hayan incluido en el ERE por el discutido criterio de polivalencia y habilidad, entre otros aspectos, "vamos, el motivo por el que parece que han despedido a todos". Con una minusvalía del 34% y una hija pequeña, el sueldo de este vigilante de Medio Ambiente, encargado también de archivos e informes de la delegación, es el único que entra en su casa ya que su mujer se encuentra en el paro. "Todo se ha hecho muy mal, de forma arbitraria. En cuanto llegue la notificación del despido me pondré a buscar un trabajo, aunque con la crisis no voy a encontrar nada".
Más crítico se muestra José Manuel Ojedo, empleado municipal que suma "29 años y 7 meses de trabajo en el Ayuntamiento, más dos años que estuve en el servicio municipalizado del agua cuando la sede estaba en el edificio Los Arcos". Ojedo no ha ido a comprobar si su nombre se encuentra en el ERE, aunque "extraoficialmente me lo han dicho. Yo voy a seguir en mi puesto de trabajo y si tiene que venir una mala noticia, que me llegue. Creo que no es procedente que yo tenga que ir a mirar esa lista".
Se oyen 'caceroladas'. Junto a Ana, su hijo de 4 años tiene entre sus manos un cazo y un palo, mientras que el bebé de la familia de sólo 10 meses, juega con el collar de su madre. En noviembre, esta doble licenciada en Ciencias Ambientales y Ciencias del Mar cumpliría en el Consistorio 11 años de trabajo, siendo una de las empleadas de Medio Ambiente con mayor formación. "No lo encuentro lógico por más vueltas que le doy, es un ERE injusto para todo el mundo", reconoce la empleada, otro ejemplo de un hogar en el que entra sólo su nómina. "Mi marido se encuentra en el paro y ahora me veo yo también en la calle sin encontrarle justificación", lamenta la jerezana.
Y la lista sigue. Juan Carlos Quintero lleva desde 1998 en el Ayuntamiento, aunque tiene antigüedad en la administración pública desde el 90. "No soy ni del PP ni del PSOE y de ningún otro, a lo único que me he dedicado siempre es a trabajar", denuncia el afectado por el ERE. Hasta la fecha ha desarrollado la labor de jefe de departamento de Formación y "lo que más coraje me da es el insulto a los trabajadores por el criterio de polivalencia. Me consta que no han hecho informes sobre mí, no sé por qué me han señalado, no encuentro explicación". Juan Carlos reitera una y otra vez que "nunca he faltado a mi puesto de trabajo, nunca he llegado con retraso, no hay nada que me puedan reprochar y aún así, tengo que sufrir este maltrato psicológico. Esto no lo han medido bien, no saben que este ERE marca tu carrera profesional porque te están despidiendo por ser un incompetente".
¿Recuerdan el cartel de la pasada Feria? El equipo de gobierno eligió el trabajo de Fernando Pinteño para ser la imagen de esta fiesta y ahora, está en el expediente "por el criterio de habilidades, formación, polivalencia... De verdad, no entiendo nada". Este padre separado con dos hijas a su cargo, no sólo ha logrado ser el autor del cartel de la Feria, sino que además, "y para intentar hacer carrera dentro del Ayuntamiento, a la vez que trabajaba en el departamento de Imagen y Diseño, me he licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas", incluso la UCA le premió por haber conseguido uno de los expedientes más notorios de su promoción. Pinteño puntualiza además, ante las críticas de que en el Ayuntamiento sólo hay 'enchufados', que él entró a formar parte de la plantilla a través de una oferta pública de empleo en 1997, superando tres pruebas hasta que le dieron el sí. "Sólo soy un ejemplo de las muchas injusticias que se han cometido. Eso sí, quiero que me digan a la cara las verdaderas razones de mi despido. Si es doloroso el ERE en sí, más lo es cuando te están insultando".