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Por Montserrat Sugrañes
Las personas son nuestro
activo más valioso. Si sabemos apreciar y actuar
en función de sus diferencias y en cómo éstas
afectan a su trabajo, a su motivación y al
futuro de la empresa, este activo estará
plenamente aprovechado.
Conseguir los niveles de
rentabilidad deseados en una empresa, requiere
de una sabia combinación de conocimientos y
experiencia en procesos tecnológicos, materias
primas, finanzas, contabilidad, management ,
mercado y personas.
En las disciplinas que se han
calificado de “duras” (tecnología, materiales,
finanzas) generalmente podemos encontrar
respuestas recurriendo a los directivos,
colaboradores, consultores externos,
bibliografía etc. En cuanto al área mercado, no
siempre encontramos respuestas, pero al menos
tenemos opciones y es nuestra experiencia la que
nos guía para sopesar posibilidades y hacer
juicios. Pero ¿y las personas?. Nuestra
experiencia nos dice que las personas suelen
reaccionar de determinadas formas; sin embargo,
a menudo nos sorprenden. Y normalmente estas
sorpresas nos afectan en formas poco positivas.
¿Cómo hacer comprensible
el activo que todos reconocemos como más valioso
(las personas)?. ¿Hay algún método más
científico para dirigir a las personas del que
estamos acostumbrados? . Y además, ¿qué impacto
tendría el tener ese conocimiento de las
personas que trabajan en nuestra empresa y
utilizarlo para mejorar los resultados?.
:: Desempeño y Personalidad
Hay dos aspectos de la
personalidad que podemos definir, medir y
predecir y que afectan enormemente al desempeño
y productividad de un gran número de trabajos.
Dado que estas características son universales,
es relativamente fácil describirlas. Y como son
muy importantes para el éxito deberíamos tener
una mayor y mejor comprensión de ellas. Estas
dos dimensiones pueden identificarse como : 1)
las personas que son emprendedoras (las
que hacen las reglas, innovan, inician) versus
las que las siguen (vamos a identificarlos como
seguidores) y 2) los que tienen
sentido de la urgencia versus los que tienen
un estilo metódico.
Identificar y entender estas
características de las personas es importante
por diversas razones. La principal razón es que
los puestos de trabajo se pueden definir de la
misma manera. El trabajo puede requerir de
alguien cuya principal responsabilidad consista
en crear procesos, normas o sistemas o de
alguien responsable de seguir rigurosamente esas
normas, procesos o sistemas. De forma similar,
los trabajos requieren de alguien con sentido de
la urgencia, o de alguien que sea metódico.
Personas metódicas y
seguidoras fallan en trabajos que
requieran innovar y tener sentido de la
urgencia. De la misma forma, personas rápidas y
que tienen iniciativa e ideas, fracasan en
trabajos que requieran seguir metódicamente un
procedimiento o adherirse rigurosamente a un
manual de trabajo. Cuando estamos considerando
una vacante o una promoción tenemos que estar
seguros de que estos aspectos de la personalidad
sean congruentes con el trabajo.
Saber en cual de estos dos
grandes grupos encaja cada empleado , facilita
muchísimo el satisfacer las necesidades
motivadoras de cada uno de ellos. Esto es
importante porque cuando las necesidades de la
persona están satisfechas, está mucho más
motivada. Y cuanto más motivada está, más
productiva es.
Si piensa en su propia
empresa, compare la productividad de los
empleados muy motivados con la de aquellos que
no lo están. Imagine cuan mejores serían sus
resultados si pudiera elevar la motivación de
los empleados menos productivos.
La tercera consecuencia a
largo plazo de conocer las características de
las personas, tiene que ver con el crecimiento
estratégico de la empresa. Si sabemos que
nuestra organización requiere asumir más riesgo
en el futuro, ¿no sería adecuado situar a
personas con estas características en puestos
más bajos ahora?. Así cuando el momento lo
requiera esas personas ya estarán preparadas.
La base de este estudio es el
sistema Predictive
Indexä
(publicado y copyright de Praendex Inc,
Wellesley Hills, Massachussetts). Este sistema
permite al usuario medir tanto los rasgos de
personalidad como los de los puestos de trabajo
de las personas. Aunque en este artículo sólo
comentaremos una pequeña parte de este sistema,
se podrá apreciar con claridad los beneficios de
la información que proporciona. Igualmente
veremos que el paradigma es fácil de utilizar y
comprender.
:: Emprendedores vs. Seguidores
Pese a que esta obviedad es
una simplificación de algo mucho más complejo,
queremos apuntar que tan sólo con este modelo
simple, ya se puede entender mejor a las
personas y, por tanto, dirigir más eficazmente
la empresa.
De natural, las personas
tienen una tendencia a comportarse y a seguir un
patrón de conducta que es predecible (y medible).
Si sabemos identificarlo y utilizarlo, podremos
contratar mejor, dirigir mejor y planificar
mejor. La tabla 1 muestra los comportamientos
(consistentes y predecibles) de las personas
según la primera dimensión que hemos apuntado.
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Tabla 1
- Comportamiento |
|
Emprendedores |
Seguidores |
| Asumen
riesgos |
Evitan el
riesgo |
| Ven la
globalidad |
Se centran en
la tarea |
| Nuevas formas
de hacer |
Lo conocido,
lo probado |
| Críticos con
los resultados |
Críticos con
el proceso |
| En ventas,
los que cierran |
En ventas,
los que dan servicio |
| Retos -
desafíos |
Van a lo
seguro |
| Agresivos |
A la
defensiva |
| Competitivos |
Cooperativos |
Obviamente hay todo un
abanico de comportamientos entre los dos
extremos que se presentan en la Tabla 1. Desde
los que necesitan muy poca información para
tomar decisiones, pasando por los que calculan
más el riesgo, los que tienen ideas nuevas pero
nunca tienen la información suficiente como para
pasar a la acción, hasta los que necesitan la
aprobación de su jefe para hacer cualquier cosa.
Es importante saber que
cualquiera que sea nuestro comportamiento de los
descritos, tendemos a permanecer en él. Cambiar
el comportamiento de las personas para amoldarlo
a lo que exige su trabajo es extremadamente
dificil (o imposible).
Y todo ello, ¿por qué es importante?. Veamos
algunos ejemplos.
Contratamos a un seguidor
para operar una máquina. El empleado realiza un
trabajo excelente. Se centra en los detalles de
su trabajo y sigue nuestro sistema. Siempre se
da cuenta de los errores que se cometen y
siempre coopera de buena gana. Para recompensar
a esta persona que tiene un desempeño superior,
lo promocionamos a un puesto de encargado. En su
nuevo puesto le cuesta ver la globalidad, no
responde con nuevas ideas cuando el sistema
falla, le falta agresividad con los subordinados
y es poco participativo a nivel de dirección.
Hemos convertido a un excelente empleado en un
encargado mediocre. ¿Se puede formar a alguien
para que cambie?. ¿Que hemos ganado?.
Contratamos a alguien
emprendedor para operar una máquina. Siempre
le está diciendo al jefe cómo hacer el trabajo,
es insubordinado, quiere hacer las cosas a su
manera y genera rotación en el departamento
porque es demasiado competitivo. Finalmente
dejamos que se vaya. ¿Quién ha fallado?.
Contratamos a una persona
sociable y extrovertida, de las que siguen las
normas, para un puesto de atención al cliente.
Es excelente haciendo el seguimiento de todos
los detalles relacionados con el cliente, se
lleva muy bien con todo el equipo de ventas y
nunca invade el terreno de su jefe. Esta persona
es tan buena en el departamento de atención al
cliente que la promocionamos al departamento de
ventas para desarrollar una zona nueva. Al cabo
de poco tiempo tenemos que dejarla marchar
porque le falta agresividad para cerrar ventas,
o determinación para concertar una visita con un
cliente potencial. ¿Cuánto le ha costado esto a
la empresa?.
::Algunas Consecuencias
Una vez sabemos en que punto
del continuum se encuentra cada persona en
relación a las reglas, normas o sistemas podemos
empezar a trabajar mejor en el sentido de
satisfacer sus necesidades. Las diferencias son
las que muestra la Tabla 2.
|
Tabla 2
- Necesidades motivadoras |
|
Emprendedores |
Seguidores |
| Independencia |
Manual de
trabajo |
| Incentivos |
Salario fijo |
| Autonomía |
Seguridad |
| Autoridad |
Aprecio -
formación |
| Retos -
desafíos |
Protección
frente al fracaso |
Lo importante a destacar aquí
es que los que lideran una empresa suelen estar
en el grupo de los emprendedores. Y dado
que siempre vemos el mundo con nuestros ojos,
suelen asumir que todo el mundo está motivado
por las mismas cosas que les motivan a ellos. Y
se pueden equivocar.
Es por ello que los aumentos
salariales, los retos o la independencia pierden
su efecto incentivador a muy corto plazo para
algunos de nuestros mejores empleados. Porque
simplemente quieren que se les de instrucciones
claras y específicas sobre cómo hacer su
trabajo, ser retribuídos de forma justa y
segura, ser reconocidos y apreciados por el
trabajo bien hecho (únicamente la transferencia
de nómina a final de mes no es suficiente), y
sentir que la empresa es un hogar seguro para su
futuro.
Por otra parte, cuando damos
a nuestros emprendedores reglas muy
específicas a seguir, un plan de salario fijo
que no depende de su desempeño o resultados,
ningún desafio o reto o excesiva supervisión,
descubrimos su frustración cuando nos presentan
su dimisión. Se van en busca de mayores y
mejores oportunidades.
Cuanto más sepamos dar a cada
uno lo que necesita (en contraposición a lo que
nosotros creemos que necesitan) más satisfechos
estarán y más productivos serán.
Cuando analizamos al equipo
directivo, o a un departamento de la empresa, la
comprensión de estos comportamientos nos abre
una nueva dimensión de cara al futuro. Si
nuestra empresa es conservadora y suele fallar
ante el reto de nuevos productos o nuevos
mercados, probablemente falten emprendedores en
nuestro equipo. Si un equipo de ventas está
siempre buscando nuevas ideas antes de que la
última idea se haya implementado con éxito,
probablemente falten buenos seguidores capaces
de ejecutar y hacer el seguimiento de las
propuestas.
Nuestros empleados son el
activo más valioso de la empresa. Si somos
conscientes de sus diferencias y actuamos en
base a ellas en lo que a riesgo y normas se
refiere, si nos damos cuenta de cómo estas
diferencias afectan a su trabajo , a su
motivación, y al futuro del negocio, este activo
estará enteramente desarrollado.
:: Sentido de la urgencia versus método
La tabla 3 nos muestra las
diferencias en el modo de actuar de estos dos
grupos de personas.
|
Tabla 3
- Modo de actuar |
| Sentido de
la urgencia |
Estilo
metódico |
| Ritmo rápido |
Relajado |
| Polifacético |
Una sola cosa
a la vez |
| Establece
prioridades |
Necesita
terminar un trabajo antes de empezar otro |
| Tolera la
presión |
Evita la
presión |
| Mejor
desempeño bajo presión |
Desempeño
inferior bajo presión |
| Atención a
detalles por periodos más cortos de tiempo |
Se concentra
en la tarea |
| Conecta con
rapidez |
Se toma
tiempo |
De nuevo podremos observar
todo un abanico de comportamientos entre estos
dos estilos. El punto en dónde se encuentran las
personas de entre estos dos extremos es en el
que tienden a permanecer. Tenemos que aceptarlas
así , sin tratar de cambiarlas. Esto es
extremadamente importante para el éxito en la
dirección y para el futuro de la empresa.
¿Qué sucede cuando ponemos a
una persona con sentido de la urgencia en un
trabajo que requiere de un estilo metódico, por
ejemplo operar una máquina pulidora?. En este
puesto, la persona tiene que realizar una tarea
después de otra, acabar una cosa antes de
empezar otra, y permanecer físicamente en su
puesto de trabajo durante toda su jornada
laboral. Si es de los que tienen sentido de la
urgencia, irá constantemente de un lugar a otro,
presionará a sus compañeros de trabajo y no le
sacará gran productividad a la máquina que
opera.
Por otra parte, cuando
tenemos a un excelente trabajador con la máquina
pulidora, que tiene un estilo metódico, y lo
ponemos en un puesto de mayor responsabilidad en
dónde tiene que realizar muchas tareas
distintas, desenvolverse bien bajo presión de
tiempo y establecer prioridades, le será muy
difícil hacer la transición.
Si tenemos en cuenta estas
diferencias reales entre los estilos naturales
de las personas, las estaremos colocando en
trabajos en los que estarán satisfechas y en los
que tendrán éxito.
:: Algunas Consecuencias
Las diferencias en cómo se
comportan las personas, afectan directamente a
cómo se motivan. Las distintas necesidades
motivadoras son las que se presentan en la tabla
4.
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Tabla 4
- Necesidades motivadoras |
| Sentido de
la urgencia |
Estilo
metódico |
| Orientación a
objetivos |
Discutirlo
primero en “familia” |
| Procedimiento
flexible y abierto |
Manual de
trabajo, estructura |
| Ausencia de
rutina |
Proporcionar
rutinas |
| Presión del
entorno |
Ausencia de
presión |
| Clima
ajetreado |
Clima
familiar |
| Muchos
cambios |
Poco cambio |
Si piensa en personas que
conoce bien, verá que encajan en un grupo u
otro. La cuestión importante es : si das a las
personas lo que están buscando (en lo que a su
trabajo se refiere), en oposición a darles lo
que tú crees que necesitan, alcanzan su máximo
nivel de productividad.
:: Productividad
De entre los factores que
influyen en la productividad, los esbozados más
arriba están entre los más importantes para
aumentarla. Si empieza a evaluar y actuar (con
ayuda del sistema Predictive Index) tanto con
sus empleados actuales como con los que está
seleccionando en base a estas diferencias
básicas - emprendedores vs. seguidores , sentido
de la urgencia vs. estilo metódico - mejorará
sus contrataciones, sabrá cómo motivar mejor a
los empleados y aumentará su habilidad para
conseguir los objetivos estratégicos de la
empresa.
Cuando conozca mejor a los
empleados, en las formas descritas más arriba, y
aplique ese conocimiento a la práctica diaria,
será capaz de maximizar su éxito, el suyo propio
y el de la organización.
Montserrat Sugrañes Licenciataria del
Predictive Indexâ Socia Directora
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