La tecnología Internet y su aplicación en el ámbito interno han llegado al mundo empresarial en un momento muy particular del desarrollo de la economía, en el que la información se ha convertido en un recurso sumamente estratégico para el éxito. En este contexto no basta con disponer de buena información, sino de poder procesarla y difundirla tan rápido como sea posible y, atendiendo a los volúmenes de información que mueve cualquier empresa anualmente, a los menores costes posibles