Frente a la incertidumbre, la inestabilidad y la complejidad, no podemos tomar una actitud derrotista porque entonces sí que de verdad, estamos perdidos . La actitud pesimista y de desesperanza que muchas veces adoptamos sólo tiene un verdadero origen aunque no seamos conscientes de ello. Es la ignorancia profunda sobre esas capacidades, esos talentos y fortalezas que poseemos y que sólo son accesibles cuando tenemos el coraje de ir más allá de la definición y de la imagen que hemos creado acerca de nosotros mismos.