Preguntar a alguien cómo le va cuando le saludas en un entorno profesional, es con mucha probabilidad, lanzarte de cabeza a un discurso de pesimismo, en algunas ocasiones de desesperación, que incluye términos como recortes, despidos, EREs, pérdida de ventas, ajustes de presupuestos y de plantilla, etc. Ni las conversaciones familiares ni las del grupo de amigos se libran de los mensajes negativos en algún momento de las mismas…