La integración de la mujer en el mundo laboral, en las últimas décadas, ha evidenciado la necesidad de compaginar la vida familiar con la laboral. Para dar respuesta a este profundo cambio sociológico se han venido promulgando desde el año 1999 varias normas que refuerzan el derecho de los trabajadores y trabajadoras a la reducción de la jornada laboral por necesidades familiares, proceso que culminó con la entrada en vigor de la Ley de Igualdad en Marzo de 2007.