El cambio es paradójicamente la única variable permanente… el reto de las empresas y profesionales del Siglo XXI no es adaptarse a él, sino formar parte del mismo.
Desde hace unas semanas me quede afortunadamente anclado en el concepto de Troyanos 2.0 de José Miguel Bolícar,un profesional al que admiro profundamente y que tuve el placer de conocer durante este año 2012.
Se está restando importancia a la gestión de personas y se empiezan a tomar con ligereza las decisiones que afectan al capital humano que supuestamente tanto importa a cualquier CEO y empresa que se precie.
Como advierte Linda Hill, dirigir equipos es una pieza cada vez más crítica del puzzle directivo actual. Los cambios tecnológicos y la globalización conducen a los directivos a vérselas con una complejidad e interdependencia crecientes en el manejo de los roles de los equipos.
Decimos que somos sensibles y tiernos, influenciables y taciturnos. Decimos que sufrimos y que nos cuestan las cosas, pero si algo me encuentro cada día en muchas personas es su esfuerzo y constancia. ¡Somos más duros que la roca!