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La
nueva gestión electrónica ahorra dinero a la empresa
(Expansión,
04/08/2000)
Muchos
empresarios han soñado siempre con que la tecnología les organice
de una vez para siempre los documentos empresariales. Para que todo
esté perfectamente disponible en cualquier momento y no surjan
problemas ridículos como que se ha arrugado tanto el documento que
"no sé lo que pone aquí".
Se ha avanzado mucho. Pero la organización perfecta aún está
lejos. Sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de los
documentos venía en un soporte distinto: papel, diskettes,
microfichas, video, cintas de casette. Y que, además, se perdía
mucho tiempo y dinero en almacenar archivos, en buscarlos para
recuperarlos posteriormente, en pagarle a empleados que se
encargaran de organizar estanterías de papeles y en comprar
material complementario (papel, carpetas, toners). Y, aún así, no
era una manera totalmente segura de almacenarlo todo: se podían
perder documentos, con el consiguiente coste y duplicación del
trabajo; o se escapaba el tiempo cuando se buscaban archivos de un
modo equivocado.
Pero hoy, el sueño de tenerlo todo en uno, ya está a punto de
cumplirse. La Gestión Electrónica Documental (GED) es un archivo
virtual, un sistema en el que se centraliza toda la información de
la empresa, en el que se guardan todos los documentos, vengan del
soporte que vengan, en un mismo formato: el electrónico. Primero se
introducen los documentos, por medio de fax, escáner y ficheros
multimedia.
Luego se digitalizan todas las imágenes, sonidos y textos, para
poder tratarlos electrónicamente. A continuación, se almacenan en
soporte magnético u óptico y, de este modo, la localización a la
hora de buscarlos, la visualización y la recuperación son más fáciles.
Los sistemas superan con creces los problemas que conllevan los
archivos tradicionales. En estos últimos a veces no es fácil
localizar los documentos o se tarda mucho tiempo.
Un estudio de Gartner Group dice que recuperar el documento
representa entre un diez y un veinte por ciento del tiempo de un
empleado. Otras veces, en los archivos tradicionales existe un número
de copias innecesarias; o hay demasiado tratamiento manual que
deteriora el documento.
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